¿Cómo se lleva a cabo?

Recibirá una anestesia personalizada por parte de médicos y enfermeros especializados. Antes de entrar en la sala de operaciones, se le puede ofrecer un medicamento para la ansiedad.

La atención médica se inicia colocando unos dispositivos de control de las funciones vitales:

  • Corazón: se pegan en el pecho unos parches conectados a una pantalla.
  • Presión arterial: se coloca un manguito alrededor de un brazo.
  • Respiración: se coloca un sensor en la punta de un dedo.

Los fármacos que inducen una anestesia general se administran por vía intravenosa. Para oxigenar al máximo los pulmones, el anestesista le pedirá que respire mediante una máscara. Durante la operación normalmente disfrutará de asistencia respiratoria. Hay dos tipos de asistencia: la máscara de oxígeno, que se coloca sobre la boca y la nariz, y un dispositivo que se coloca en la cavidad oral y en las vías respiratorias (máscara laríngea o sonda de intubación traqueal). Estos dispositivos se instalan durante la anestesia. Durante el sueño, un anestesista profesional vigila sus funciones vitales, especialmente las cardíacas y las pulmonares, y adapta la anestesia a sus necesidades.

Una vez finalizada la cirugía, se interrumpe la administración de medicamentos y el paciente empieza a despertar. En la sala de reanimación, se le supervisa continuamente.

Notifique cualquier incomodidad al personal sanitario.

Nota: el médico responsable de la anestesia durante la operación no es necesariamente el mismo que le ha atendido en la consulta. Sin embargo, dispone de información útil para ocuparse de usted. Si es necesario, le propondrá modificar la técnica anestésica prevista

Para su seguridad, durante su estancia se verifican varias veces su identidad, el tipo de operación prevista y la zona operatoria (la parte del cuerpo a operar). Su participación activa en estos controles es esencial.

Last update : 03/12/2019